Encontré...una forma de pensar,
y me quitó...las ganas de olvidar.
Reclamé...un recuerdo de tu vida,
donde yo...contemplaba mis sonrisas,
donde tú...recogías mis cenizas
al compás...de la lluvia en el cristal.
Olvidé...el amargo de un "no sé",
un "no sé", de tí qué quiero, no sé.
Y ahora cuento...las arrugas de mi cara,
cada arruga... una herida que no para,
que no para...de sangrar lágrimas de mar,
con la luna...deseosa de olvidar.
Volveré...a soñar con otras tierras,
otras manos, otros labios y otras sierras,
otras sierras...que acaricien mis venas
y que un día...embriagado de recuerdos,
me supriman...de tu vista y de tus sueños.
Por que yo...que he cosido un corazón,
dejé mi aguja en un rincón
cansado de remendar la pasión,
cansado de llorar sin razón.
Y me voy...allá donde la memoria
ni me alcanza ni me emboria
de nostalgia...cansina y repelente,
de "te quieros" lejanos y ausentes,
allá donde ya no pueda verte,
entregado...a la vida y a la muerte.